domingo, 12 de agosto de 2007

Un perro dice guau, un gato dice miau



Un regalo de mí, para tí



una simple alegoria o un respiro algo tenuaz si pensara en toda las persona que conozco dìa a día no terminaría pues es un trabajo demasiado agotador pero a que conlleva toda esa gente prefiero resumir todo un rebaño en las personas que de verdad son importantesy pues que pocas son, y no es sólo verborrea y palabrerio de sobra una pantalla no cambia nada cada palabra forma una oración la cual leo con fascinación una sonrisa en mi cara deforme y con gran revuelo los dedos en mi teclado la distracción del ser humano no todo los dias son hermosos ni yo sonrio a cada momento pero has de tener en cuenta que no te encuentro dos veces en el mismo lugar que cada cosa que dices me interesa mas que cualquier revista de modas en todo el universo no ha de haber dos veces tu misma sonrisa pequeña que nada cambie todo eso espero, ni el tiempo ni dios ni ala ni buda ni los padrinos magicos pues estamos en magialandia no vacalandia y eso es de temer soy muy iluso y en ocasiones algo temeroso pero no has de temer contarme nada ni sonreir en algun momento ya sube el volumen y escucha la cancion de tu reproductor y ten en claro que no somos parte de esa masa conformista pues queda tiempo para rato cualquier conversacion es agradable contigo, y correr a tu lado igual eso dicen por ahí.

jueves, 2 de agosto de 2007




Antes me daba risa, ahora me repudia, de repente pienso que los hombres aunque muestren su mejor cara, no logran fingir bien cuales son sus verdaderas intenciones, no niego ni descarto la gran posibilidad claro que dentro de todos los peces en el mar hay más de uno que valga realmente la pena, tampoco es resentimiento. Tan solo mi pregunta es una y bastante concreta.
¿Porqué los hombres prefieren el placer al afecto? Realmente es algo que me mantiene siempre intrigada y en incertidumbre obvio, ya que hay veces que no sé si me están mintiendo o están siendo totalmente transparentes conmigo. Acaso les gusta sentirse superiores haciendo sufrir al sexo opuesto con tanta crueldad, acaso no tienen una pizca de remordimiento que los atormenta, o es que nosotras somos demasiado románticas e ingenuas que aun creemos en ese lindo cuento que nos contaban nuestras madres el típico, que todos conocemos aquel que menciona que nuestro príncipe azul llegará en un blanco corcel en nuestro rescate, o ellos son demasiado aterrizados y su misión es poner nuestros pies en la tierra y pintarnos la vida de blanco y negro en vez de rosado como todas creemos. En fin, creo que nunca entenderé ese concepto de vida que llevan los hombres.